libro como educar sin premios ni castigos

Muchas personas defienden el castigo porque consideran que premios realmente hay actitudes que no se pueden educar tolerar y, si se repiten de modo insolente, el castigo es como la única manera de hacer entender premios lo que es importante.
Y hacerlo con el mayor respeto posible a cada niño, a cada joven, con una mirada más amplia, reflejo del amor que proclamamos profesar hacia nuestros hijos.
El modelo actual, basado en el milenario paradigma patriarcal aplasta al niño libro sometiendo su espontaneidad.Si un premios joven ha llegado a casa más tarde de la hora comprometida, la consecuencia puede ser llegar antes otro día castigos para aprender el valor de la puntualidad, la responsabilidad y el compromiso.En la televisión, premios por ejemplo, está tan normalizado que es habitual ver a los protagonistas de las series de televisión juveniles quedarse sin poder salir durante semanas por hacer tal o cual acción.Cuando son pequeños, las consecuencias son difíciles de negociar, pero cuando educar son mayores, conviene que ellos solos las manejen, bajo la premisa de que les sirvan para mejorar.La finalidad, a mi modo de ver, es que los niños sean personas responsables, premios autocríticas y autónomas pero con valores propios, es decir, siendo su modo de vivir auténtico, originado en sí mismo y no en la obediencia a un ser superior (los padres).A un adolescente no se le puede pedir "ser buen estudiante" pero sí completar todas sus tareas antes de salir al parque con los amigos.Los colegios suelen tener buenos equipos de orientación.Reglas obsoletas como para un modelo que hace aguas en un mundo que cambia aceleradamente.La importancia del día premios a día.El niño verá así la consecuencia del no ordenar.Educar para el tercer milenio significa centrar la formación en la totalidad del ser humano. Pero lo que ocurre once es que esos premios y castigos no deberían utilizarse como estrategias educativas, sino que son simples descripciones de fenómenos naturales.




Esta es una de donde las claves para que once los hijos donde lleven desde la infancia las riendas de sus cobran vidas.Él decide en todo momento cuándo puede empezar a tratarlos bien y ultimos comprende que las pertenencias propias también deben ser respetadas y que puede haber otras maneras de canalizar un once enfado.Los niños sólo nos piden que preservemos su identidad natural, su ser más esencial, donde que les demos las herramientas para que esa individualidad pueda contribuir al bien social y que caminemos junto once a ellos mirándoles con amor).Con esto no quiero decir que haya que dejar que los rompa deliberadamente.Ellos con su libertad deben escoger; así, son los propios hijos los que se castigan o no, o más bien deciden libremente realizar actos buenos o malos.Hay situaciones en que se entiende que es preciso detener una mala acción y hay lugares, como premios el colegio, en que hay muchos niños para un profesor.No once nobel hablo de virtud como algo relacionado con normas éticas o morales, sino fundamentalmente como armonía.Establecer límites: vienen dados por las normas y son las fronteras que no se deben traspasar.Ante unas 800 personas, cincuenta ponentes han expuesto de manera breve puntos de vista y propuestas sobre el desarrollo de nuevas formas de educar.Algunos autores defienden, con mucha razón, la necesidad once de una educación alejada de los premios y los castigos. El hecho de limpiar ya ejerce la función educativa, pues el niño ve que su acto tiene una consecuencia (pared sucia) que debe ser reparada (limpiándola).



Si tira los juguetes serán retirados para que no se rompan, sin embargo, si los trata bien, podrá jugar con castigos ellos tanto cuanto quiera.
Ahora tenemos la responsabilidad de revisar esos valores que vienen de generaciones anteriores y preguntarnos: Cuáles son los valores sobre los que damos sentido a la educación de nuestros hijos?


[L_RANDNUM-10-999]